¿CÓMO AFECTA LA NUEVA REGULACIÓN SOBRE LA CONSTITUCIÓN DE SOCIEDADES DE RESPONSABILIDAD LIMITADA?
Constitución de sociedades

A raíz de la aprobación de la reciente Ley 18/2022, de 28 de septiembre, de creación y crecimiento de empresas, ha surgido una agitación en el mercado en torno a la idea de la posibilidad de constituir una Sociedad de Responsabilidad Limitada por un capital de 1 euro, pero ¿cómo funciona realmente?

Lo primero de todo, y, antes de nada, es necesario comentar que en la mentada ley no sólo se incluyen novedades en materia de constitución de sociedades de capital; sino que también el legislador ha aprovechado para incluir novedades dirigidas al desarrollo de actividades económicas, reducir la morosidad comercial y eliminar barreras en los procesos de financiación de las compañías.

Antes de pasar a desglosar y analizar las diferentes modificaciones, resulta necesario enunciar el espíritu y la intención con la que el legislador redactó la misma:

En concreto, de la constitución de sociedades encontramos:El objetivo de esta ley no es el aumento del tamaño empresarial per se, ya que este depende de la interacción entre el empresario y la respuesta del mercado sino, por un lado, facilitar la creación de nuevas empresas y, por otro, reducir las trabas a las que se enfrentan en su crecimiento, ya sean de origen regulatorio o financiero para lograr con ello un incremento de la competencia en beneficio de los consumidores, de la productividad de nuestro tejido productivo, de la resiliencia de nuestras empresas y de la capacidad para crear empleos de calidad.”

Igualmente, el legislador intenta asemejarse al proceso de constitución de países como Estados Unidos o Irlanda.

Lo primero de todo es señalar que esta nueva regulación no afecta a la constitución de Sociedades Anónimas, ni a otros tipos sociales regulados en la Ley; sino que se centran en la constitución de sociedades limitadas de capital (“S.L.”); el tipo social más demandado y usado en España.

La principal novedad es la posibilidad de constituir las SL con un capital social mínimo de 1 €, eliminando por tanto la necesidad de aportar un capital mínimo de 3.000.-€, como hasta el momento la ley se venía exigiendo.

De esta manera, se ve claro, o eso parece a primera vista, como las barreras financieras y las trabas económicas para dar comienzo un proyecto empresarial se han relajado, ya que sólo es necesario desembolsar 1.-€.

No obstante, y con el fin de equiparar la responsabilidad limitada de aquellas SL que sí tienen un capital social de al menos 3.000.-€, se imponen dos reglas especiales -para aquellas que no lo cumplan-, y es que aquellas sociedades que se constituyan por debajo de la cifra de capital de 3.000.-€, deberán:

  • Destinar el 20 % de los beneficios de la sociedad, a cubrir la reserva legal de la sociedad y el capital social hasta que de forma conjunta se alcance la cifra de 3.000.-€.
  • Responder los socios de forma solidaria de las deudas que en caso de liquidación de la sociedad (voluntaria o forzosa) pudieran existir, con el límite de la diferencia de capital suscrito y la cifra de 3.000.-€.

Por ello, se habilita la posibilidad de constituir una SL con un capital social de 1.-€, pero con la responsabilidad por parte de los socios como si la aportación hubiese sido de 3.000.-€, y vinculando a la sociedad a que, con el paso del tiempo, termine por mantener dicha cifra de forma indisponible por los socios.

¿Qué problemas le pueden surgir a una SL, recién constituida, con 1.-€ de capital Social?

Cabe destacar que, con la habilitación anteriormente comentada, surgen determinados conflictos con la regulación vigente de la Ley de Sociedades de Capital, y con las exigencias del mercado.

En concreto hablamos de la regulación aplicable a los casos de disolución de sociedades de capital y/o la Ley Concursal. En el momento de constitución de la SL, la notaría emitirá una factura, por una cuantía superior al euro aportado en el capital social.

Ante este hecho la sociedad se encontrará en situación de insolvencia y causa de disolución por pérdidas, desde su constitución, obligando a los socios a asumir el pago de dicha factura, o a realizar una aportación dineraria a la SL para hacer frente a sus deudas, lo que implicaría en cualquiera de los casos el desembolso directo o indirecto de más de 1.-€ por parte de los socios.

Igualmente, a nivel operativo, la misma notaría nos exigirá, previo a su constitución, un certificado bancario de aportación de 1.-€ en una cuenta abierta a nombre de la sociedad, lo que en el día a día resultaría prácticamente imposible: abrir una cuenta bancaria en cualquier entidad, con un saldo de 1.-€.

En conclusión, gracias a la nueva regulación es posible constituir una SL con un capital inferior a 3.000.-€, impulsando el emprendimiento, pero teniendo en cuenta que:

  • El capital total a aportarse por los socios debe responder ante las primeras deudas sociales originadas de la propia constitución.
  • La responsabilidad de los socios continuará estando limitada a 3.000.-€, en caso de no haberse aportado y/o dotado.

Como siempre esperamos que este articulo os haya sido de gran utilidad; y, en cualquier caso, desde Afiens Legal, S.L.P como expertos en la constitución de sociedades de capital, quedamos a vuestra entera disposición para ayudaros en esta materia societaria/mercantil, y en muchas otras necesidades que vuestras empresas pudiesen tener.

Muchas gracias,

Alberto Conesa
Abogado